martes, 24 de enero de 2012

Las primeras Navidades con Javier (part1)

Ups!! menudo trajín hemos tenido estas Navidades.

Los preparativos del viaje me supusieron noches sin dormir. Lo que más me preocupaba era cómo Javier iba a hacer el viaje, si lo iba a pasar mal con los oídos, sus comidas, el cambio de horario como le afectaría, cómo nos organizaríamos con tanto bulto...

El día llegó, todo parecía que estaba en orden hasta nos dimos un paseo por el barrio para desintoxicarme del estrés pero era tal nivel el que tenía que me deje el pasaporte en casa, me dí cuenta una vez que llegamos al aeropuerto y estábamos en el mostrador de facturación.

Carlos actuó rápidamente, llamo al hijo de Abdul, que son quienes siempre nos llevan y nos traen del aeropuerto, nunca nos fallan. Le pidió que si podía diera media vuelta, así lo hizo pero tardo 30 minutos porque le pillo ya entrando en la autopista y hasta que puedes dar la media vuelta... bueno la última hora de facturar era las 12.30, y eran las 12 cuando me recogía. Habitualmente tardamos 20 minutos en hacer uno de los recorridos, pero ahora lo teníamos que hacer en ida y vuelta.

Carlos se quedo con el peque, 3 maletas, 1 mochila, 1 bolsa con mi portátil, las 2 bolsas y el cochecito de Javi... era para verle.
 
Parecía que era todo posible hasta que llegamos a la I-5 cerca de Seattle y había un aaaatascoooo de 3 pares de coj... bueno aquí lo dí todo por perdido. Llame a Carlos y le dije que él se marchara con el peque, y yo ya vería que hacía porque lo veía muy crudo el llegar. Él no lo tenía muy claro pero aceptaba la propuesta...ups! miro mi bolso y veo que llevaba sus pasaportes. Bueno la suerte estaba echada o nos íbamos los 3 o ninguno. Se me pasaron miles de cosas por la cabeza, desde dónde la tengo que la estoy perdiendo, dónde está Cristina que ya ni la reconozco, bueno pues a lo mejor no está tan mal unas Navidades en Seattle (aunque está sinceramente era la que menos me apetecía)...

El hijo de Abdul estaba super agobiado, me miraba y me decía que no me preocupara que lo íbamos a conseguir... el atasco estaba por todas partes. Era el último fin de semana antes de las fiestas y debía estar todo el mundo de compras, ni él lo entendía ese megatasco. Las 12.15 y estábamos en South Lake Union, atascados y aquello no se movía...
Las 12.20 en casa. Corriendo hasta el apartamento, estaba donde pensaba en la impresora. Corriendo para abajo por las escaleras porque el ascensor estaba ocupado...





A las 12.23 entrabamos por la WA-99, ya estábamos camino al aeropuerto... llame a Carlos para decirle que creía que era posible que llegara a tiempo y él me comentaba que se lo había dicho a las azafatas de tierra y que nos iban a esperar siempre y cuando llegara a las 12.30.

Se lo dije al hijo de Abdul y acelero aún más... a veces no daba crédito de lo que estaba viviendo, parecía que alguien nos perseguía pero ¿quienes eran los malos? o ¿quienes eran los buenos? esto era como de película pero además a la americana. Esquivábamos un coche, luego otro... velocidad, velocidad. Veo el aeropuerto, son  las 12.29.

Llegamos, salgo corriendo y pisaba el mostrador de DELTA a las 12.31...




... pero ahí no quedo la cosa.

Las señoras del mostrador y Carlos se alegratron de verme, pero me dicen que el billete de Javi no aparecía. Si, si lo que lees. No aparece su billete. Pensaba que me estaban gastando una broma pero no, no lo era. ¿Me preocupaba? No especialmente porque se compraba uno y basta, siendo un bebe sólo pagaríamos tasas con lo cual no nos iba a romper mucho el presupuesto pero en cuanto llegáramos a España teníamos que comprobar que no nos lo habían cobrado antes.

Mientras esperábamos, comprobé que en mi móvil tenía que había llamado a KLM el 8 de agosto. La azafata comenzó a llamar a KLM y no contactaba con ellos, la diferencia horaria no nos ayudaba, pero mientras tanto nos pidió una tarjeta de crédito por cargarnos el pago si no encontrábamos el billete... nos dijo además que fuéramos pasando el control y cuando llegáramos al embarque allí nos dirían algo sobre el billete del peque.

Nos abrieron paso hasta el control y como íbamos con prisa no sacamos los líquidos de las bolsas de Javi que le había comprado un par de biberones ya preparados que son super cómodos para cuando sales porque no tienes ni que llevar tu los bibes.


En el control nos pararon para ver que es lo que llevábamos. A mi me llevaron con las bolsas del peque para escanear los biberones y ver que más cosas llevaba. Mientras tanto Carlos se quedo con Javi, las demás bolsas... imagínate, con él en brazos poniéndose el cinturón, guardando los portátiles, la sillita... Dio tanta lástima que hubo uno de seguridad que le ayudo. Al cabo de los 5 minutos volví para ayudar a Carlos y salir corriendo hasta la puerta de embarque.



 
Trenecito hasta la terminal satélite pero eso si, corre que te corre hasta llegar a él, baja escaleras porque no encontramos el ascensor... corre


... llegamos y ¿qué puerta era? la última.

Nos estaban esperando y nos confirmaron que Javi no tenía billete pero que no había problema que habían emitido otro. Nos dejaron pasar, dejamos el cochecito en la puerta del avión y pasamos.

Nuestro asiento no era el que habíamos pedido porque lo queríamos con cunita para que Javi pudiera dormir, pero por lo menos íbamos juntos.



(to be continued)





1 comentario:

Fatelux dijo...

Joer. menudo relato, has conseguido estresarme y leerlo de un tirón. Aguardo la continuación con ansias.

Menos mal que conozco el final de la historia y esta es feliz, que si no me tengo que tomar otra dosis de las pastillas para la tensión.
Besitos de parte de toda la family