Uno de los grandes sueños de Carlos era volar en un avión como éste. Una de las grandes cosas que tienen los gringos es que crean asociaciones sin ánimo de lucro que conservan verdaderas joyas como este tipo de aviones y además te permiten viajar en ellos, obviamente pagando, pero de ésta forma los conservan en vuelo durante más tiempo.
Viajamos con una familia de 5 miembros, un padre y un hijo, una señora mayor (más años que el avión tenía) y nosotros dos como pasajeros, luego eran los 2 pilotos y otro que nos controlaba.
Primero subimos nosotros y nos sentamos en el suelo junto a los pilotos, pasado un estrecho pasillo donde estaban las "bombas", a continuación se sentaron el padre y el hijo y al final del avión la familia y la señora.
El despegue y el aterrizaje a penas se sintieron, volamos a no mucha altitud y muy suave.
Pudimos pasear por el avión arriba y abajo, delante y detrás...y por supuesto nos sacamos un montón de fotos porque esta experiencia quizás no se vuelva a repetir.
¡Fue una experiencia inolvidable! Gracias Carlos
2 comentarios:
Hola,
¡¡¡Menudas experiencias te vas a traer en la maleta!!! Sigue disfrutando un montón y que no se te olvide ningún detalle para que a la vuelta a casa nos lo puedas contar todo con pelos y señales.
Te echamos de menos.
Un beso enorme,
Rocío
No os preocupéis, os voy aburrir con tantas historias.
BESOS
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